El porqué y cómo se usa el paraíso fiscal
Uso de un nuevo domicilio legal, autorización de residencia, Ciudadanía, servico de protección

 

 

El desarrollo político y económico europeo en el sentido de una “política unitaria”, incluso en aspectos de imposición fiscal, no sólo ha difuminado las fronteras de tradicionales “paraísos fiscales” europeos, sino que también ha allanado el camino para un extenso intercambio de información a nivel gubernamental así como entre diferentes autoridades e instituciones. Esto constituye un riesgo creciente e incalculable para personas y empresas que valoran la protección y la discreción.

Constituye un hecho entretanto que en ningún país centroeruropeo está más protegido el patrimonio e identidad de cualquier individuo. Teniendo como fondo la armonización fiscal, la cooperación de las autoridades en los países de alta imposición tributaria es cada vez más intensiva. Se conocen también procesos en los que se han imputado delitos a personas sólo para obtener información. Por esta razón, cada vez es mayor la presión a los paraísos fiscales europeos, con la consecuencia de que la mayor parte de las regiones perderán su estado privilegiado.

Otros países europeos, como Luxemburgo o Suiza, tendrán que organizarse en mayor o menor medida para mantener al menos las áreas fundamentales de sus sistemas judiciales liberales.

Todos estos procesos y tendencias contribuyen a que los “paraísos fiscales” fuera de Europa jueguen cada vez un papel más importante. Estos países podrán resistir a corto plazo los esfuerzos de centralización y ofrecer a sus ciudadanos la suficiente protección para el registro e intercambio de datos. Sin embargo, cada parte interesada debería tener en cuenta el reglamento jurídico así como las condiciones básicas estatales y económicas de los diferentes países antes de tomar decisiones.
Paraísos fiscales bajo
mayor presión
 
Debido a su pasado, es comprensible p. ej. que tanto los holandeses como los ingleses mantengan unas relaciones armoniosas y de plena confianza con sus antiguas colonias. Ellos son los principales explotadores de centros de entidades bancarias y financieras extraordinariamente desarrollados, como los de Bahamas, Islas Caimán, Islas Vírgenes Británicas, Antillas Holandesas, Antigua, etc. Estos países tienen la ventaja esencial de ser verdaderamente independientes, libres de alianzas económicas o políticas con terceros países. De este modo se suprimen notificaciones obligatorias de empadronamiento, registro de datos y convenios de intercambio. Este carácter soberano constituye la fuerza real de estos países, inexistente desde hace mucho en el ámbito europeo.

Esto ha sido un privilegio reservado a dichos países hasta el presente, aunque también se ofrece ahora de forma creciente a ciudadanos de otros países del mundo obligados forzosamente a fijar una nueva residencia para sí mismos y su capital por las razones mencionadas arriba.
Centros bancarios y financieros
de primera categoría